MARCO CONCEPTUAL


4.         MARCO CONCEPTUAL

Teniendo en cuenta que dentro de nuestro proyecto se aborda  el  tema de la vejez y envejecimiento a continuación se dará el significado según la política pública:

4.1       ENVEJECIMIENTO Y VEJEZ    

El  envejecimiento es en un principio el proceso natural, continuo, biológico e irreversible que experimentan todos los seres humanos con el paso del tiempo, inicia en el momento de nacer y termina con la muerte; sin embargo, su desarrollo conlleva una serie de cambios que se ven afectados de manera diferente por factores como la herencia biológica, el comportamiento individual, factores sociales, económicos, ambientales y políticos.

Como parte de esta proceso esta la vejez, la cual ha sido definida como el ultimo de los momentos del ciclo de la vida que comienza alrededor de los 60 años y termina con la muerte; originalmente, este parámetro fue dado por los organismos internacionales, asociado con el grado de desarrollo del país; sin embargo, “la edad cronológica, no es un indicador exacto de los cambios que acompañan el envejecimiento.”

De esta manera las personas mayores intentan dar un sentido a toda su experiencia anterior y convencerse a si mismos de que sus vidas han tenido sentido y en caso contrario, entran en la desesperación de pensar que no han conseguido  en su vida los objetivos que se han propuesto y que en cierta manera los han desperdiciado. Esta última etapa lleva consigo un sentimiento profundo de reflexión y evaluación sobre lo que alcanzaron para mantener su calidad de vida; entendida esta como: un concepto utilizado para evaluar el bienestar social general de los individuos y sociedades. Además  se emplea  en una generalidad de contextos, tales como: sociología, ciencia política, estudios médicos, estudios del desarrollo, etc. Esta no debe ser confundida con el estándar o nivel de vida que basa primariamente en ingresos. Tener presentes los indicadores de calidad de vida no es solo en riquezas y empleo sino también  de ambiente  físico, salud física y mental, recreación y pertenecía o cohesión social.

4.2       EL SER HUMANO COMO INDIVIDUO
   
El ser humano a lo largo de la vida atraviesa una serie de etapas que son conocidas como Ciclo Vital del ser humano, Erik Erickson  destacado psicoanalista desde la teoría psicosocial,  plantea básicamente la influencia del contexto social en el desarrollo del ser humano; donde ser resalta las relaciones del individuo con la familia, las instituciones sociales y la cultura. Define la el desarrollo del ser humano en las siguientes etapas :

Fase I: Confianza vs. Desconfianza: Los niños aprenden a confiar en los otros, la función de los cuidados que reciben de los mismos, o por el contrario desarrollan la desconfianza, cuando tales cuidados no se corresponden con sus necesidades. Realización de la esperanza.

Fase II: Autonomía vs. Duda o Vergüenza: Los niños aprenden a ejercitar su voluntad, así como a controlarse a sí mismos y, en caso contrario, experimentan la inseguridad y la duda al mismo tiempo que empiezan a ser capaces de hacer muchas cosas por sí mismos.

Fase III: Iniciativa vs. Culpa: Los niños se inician en sus propias actividades, a gozar al comprobar que se pueden llevar a cabo y a desarrollar cada vez más su interés por implicarse en actividades. Si se trata de ocasiones en las que no se les permite desarrollar su propia iniciativa, se sienten culpables a causa de sus intentos frustrados de sentirse independientes.

Fase VI: Industriosidad vs. Inferioridad: Los niños van aprendiendo a ser competentes y efectivos a las actividades que ven que son apreciadas por los adultos y compañeros, y es el momento en que pueden sentirse victimas del sentido de inferioridad cuando experimentan que se sienten inferiores a los demás en la maestría que pretenden desarrollar.

Fase V: Identidad vs. Confusión: Los adolescentes intentan afianzar su sentido de identidad personal como una parte de su pertenencia a un determinado grupo social y, en caso contrario, se sienten confundidos acerca de lo que son o acerca de lo que pretenden hacer en su vida.

Fase VI: Intimidad vs. Aislamiento: Los jóvenes, dado que esta fase corresponde con la primera época del desarrollo  adulto. Buscan un compañero de intimidad en su propia vida, y su falta de éxito se transforma en la soledad y aislamiento como modo de vida que deberá ser superado para continuar con un desarrollo psicosocial adecuado. 

Fase VII: Generatividad vs. Estancamiento: Los adultos, puesto que esta fase se corresponde con el periodo de desarrollo del adulto, deben sentirse productivos en esta fase, sea en propio trabajo, sea en su deseo de crear una nueva generación con la dedicación a sus hijos y su familia.

Fase VIII: Integridad vs. Desesperación: Las personas mayores intentan dar sentido a toda su experiencia anterior y convencerse a sí mismos de que sus vidas han tenido sentido y, en caso contrario, entran en la desesperación de pensar que no han conseguido en sus vidas los objetivos que se han propuesto y que en cierto sentido las han desperdiciado. Una superación adecuada de dicha fase da lugar a la adquisición de la sabiduría como coronación del desarrollo psicosocial de la propia vida.

Es importante tener en cuenta que el contexto social de cada individuo está enmarcado por el paso de cada una de las fases del ciclo vital, pero no se debe olvidar que el ser humano es un ser integral y sistémico confirmado por más aspectos en su ciclo vital como su desarrollo físico, cognitivo y emocional entre otros, en los que se determina el desarrollo humano de cada persona.

El programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo define al desarrollo humano como “El desarrollo humano es mucho más que el crecimiento o caída de los ingresos de una nación. Busca garantizar el ambiente necesario para que las personas y los grupos humanos puedan desarrollar sus potencialidades y así llevar una vida creativa y productiva conforme con sus necesidades e intereses ”; es decir, para que exista un desarrollo o promoción es importante que las personas puedan satisfacer sus necesidades fundamentales. El economista  Manfred Max- Neff, “Premio Nobel Alternativo” en 1983, resalta:

“Concebir las necesidades tan solo como carencia implica restringir su espectro a lo puramente fisiológico, que es precisamente el ámbito en que una necesidad asume con mayor fuerza y claridad la sensación de «falta de algo». Sin embargo, en la medida en que las necesidades comprometen, motivan y movilizan a las personas, son también potencialidad y, más aún, pueden llegar a ser recursos. La necesidad de participar es potencial de participación, tal como la necesidad de afecto es potencial de afecto.” Con lo anterior se puede concebir que la satisfacción de las necesidades no está únicamente estructurada en necesidades física como la alimentación, la vivienda y el vestido, la satisfacción de necesidades debe ser holística e integral para que comprometa y mejore la calidad de vida de las personas, Manfred Max- Neff  define nueve necesidades fundamentales como la subsistencia, la protección, el afecto, el entendimiento, la participación, el ocio, la creación, la identidad y la libertad , es la compresión de la identidad y compresión de las necesidades de cada ser humano lo que potencializa y promueve el mejoramiento de la calidad de vida, disminuyendo la falta de oportunidades y mitigando el impacto de la pobreza.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos, en la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, en el capitulo primero, artículo primero  enuncia “Todo ser humano tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona ”. Contextualizando el artículo con lo planteado por Manfred Max Neff se puede decir que todos los seres humanos tienen el derecho a satisfacer sus necesidades de una manera equitativa, pero la mirada estructurada de la economía no ha permitido la integralidad en el bienestar del ser humano. Al igual la Constitución Política de Colombia establece una serie de principios fundamentales que están establecidas dentro de las necesidades fundamentales del ser humano y que en la actualidad siguen insatisfechas.

En Colombia han surgido una serie de políticas públicas que pretenden mitigar el impacto negativo  que ha traído consigo la insatisfacción de las necesidades en la calidad de vida de la población Colombiana, una de ellas es la política pública de seguridad alimentaria cuyo objetivo es “Garantizar de manera progresiva, estable y sostenible las condiciones necesarias para la seguridad alimentaria y nutricional de la población del Distrito Capital en perspectiva de ciudad – región”.


4.3       LA PERSONA COMO SER SOCIAL

Durante alguna época el ser humano era visto únicamente desde su parte individual, por tal motivo eran tratados de distintas maneras ya que todos los individuos son diferentes en todas sus dimensiones.

En este momento la persona ya no es considerada solamente en sus aspectos individuales, sino también en su dimensión social y colectiva. La persona como ser colectivo forma parte de la sociedad en la que vive; comparte su cultura y sus valores y está inmersa en sus características sociales, económicas y políticas del medio específico de su lugar de vida y de su época histórica.   

Visto de esta manera la persona es comprendida desde lo individual hasta lo social, y en cómo es su relación en todos los ámbitos que conforman una sociedad, familia, comunidad entre otros.

La posición colectiva radical sostiene que cada ser humano esta totalmente constituido como persona social mediante las propiedades colectivas de las que él o ella participa como miembro de la sociedad. Estas propiedades colectivas no están en sí mismas constituidas por propiedades individuales, si no que más bien son las propiedades estructurales son la base de las propiedades del colectivo, Así, mediante una transición doble a partir de la exigencia de que  un individuo se constituye por sus relaciones con otros miembros de su colectividad y de que esas relaciones son propiedades estructurales del propio colectivo .

Desde esta perspectiva es de vital importancia que los seres humanos interactúen y  participen  activamente en la sociedad con el fin de generar  beneficios mutuos que contribuyan a la satisfacción de las necesidades básicas, elevando el nivel de vida para todos, promocionando la equidad social y  el crecimiento económico socialmente equilibrado, para que de esta manera gocen de una vida prolongada y saludable.

Al ser humano actuar y pensar de manera individual contribuye con el fenómeno de la pobreza permitiendo que este se apodere de una parte de la población y aunque se cuente con recursos materiales y potencial humano no son en su totalidad utilizados de la manera adecuada, conduciendo de esta forma a la desigualdad y vulnerabilidad de la población.

Vista la pobreza como la  “Carencia de algunas capacidades básicas para alcanzar realizaciones, una persona que carece de la oportunidad para lograr un nivel mínimo aceptable de realizaciones. Estos pueden variar desde algunos funcionamientos físicos tan elementales como una buena nutrición, vestimenta y vivienda adecuada, prevención de enfermedades y similares, hasta logros sociales más complejos, como la participación en la vida de la comunidad, capacidad para presentarse en público sin sentir vergüenza, entre otros” (Sen 1995).

Desde esta perspectiva el desequilibrio que se presenta en todos estos aspectos genera  un fuerte estancamiento y retroceso en el desarrollo humano de la población, pues, los fuertes condicionamientos de posición económica limitan a varios servicios y ventajas para el sostenimiento y mejora de la calidad de vida generando la exclusión social puesto que este es un “Proceso social de separación de un individuo o grupo respecto a las posibilidades laborales, económicas, políticas y culturales a las que otros si tienen acceso y disfrutan” .

Dicho de esta manera se puede determinar las pocas posibilidades y oportunidades que tienen las personas para acceder a todos los beneficios que les puede brindar la sociedad, generando  de esta manera  la vulneración de los derechos ciudadanos.

Según lo nombrado anteriormente se puede evidenciar de forma clara que todas las personas sin discriminación alguna deben contar con lo necesario para poder tener un desarrollo sostenible, por tal motivo se debe aumentar la cantidad y la calidad de los mismos para de esta manera satisfacer las necesidades básicas, la alimentación, la vivienda, el vestido, la salud y la educación. La satisfacción de estas necesidades depende del grado de desarrollo y de las condiciones económicas de cada país y de las personas.

Todos los seres humanos necesitan alimento para vivir. Esta necesidad se considera vital o primaria, pues de ella depende la conservación de la vida. En especial los niños, las niñas, las mujeres embarazadas y los adultos mayores, necesitan consumir alimentos nutritivos que les permita mantenerse sanos.

La educación es un derecho y una necesidad, los primeros aprendizajes acerca de cómo comportarse y como actuar en las diferentes situaciones de la vida se reciben de la familia. Luego es necesario asistir a las instituciones educativas, para lograr mayores conocimientos y preparase mediante una profesión.

La salud es importante para todo ser humano, porque sin ella no puede desarrollarse plenamente. Una buena salud es indispensable para realizar cualquier actividad como jugar, estudiar, trabajar, pasear o practicar algún deporte.

Haciendo énfasis en la población de adulto mayor con respecto a la alimentación es de vital importancia se le sea asegurado el alimento diario a fin de mantener y aumentar su bienestar y calidad de vida bajo el principio  de la dignidad humana lo cual es el fundamento en la declaración de los derechos humanos ,los cuales se definen como el conjunto de principios libertades de aceptación universal, reconocidos constitucionalmente y garantizados jurídicamente, siendo inherentes a todos los seres humanos, sin distinción alguna y orientados a asegurarla dignidad humana a nivel individual, colectivo, material e intangible; los principios de los derechos humanos son la Universalidad, Integralidad e Interdependencia y sus características es que son inalienables, imprescriptibles, indivisibles progresivos  

Así mismo Desde la  Organización de las Naciones Unidas  el adulto mayor tiene unos derechos  especiales como  lo son  vivir con independencia, participación, cuidados, autorrealización  lo cual le permitirán tener una vejez  digna  con condiciones optimas de vida.

A continuación se abordaran de una manera más amplia:

•          Independencia: Tienen derecho a satisfacer sus necesidades básicas, como alimentos, bienes, servicios, ropa, atención sanitaria adecuada mediante el suministro de ingresos, y condiciones para una atención integral  de manera preferente, contando con el apoyo de la familia en ambientes seguros y adaptables a sus preferencias personales y a sus capacidades cambiantes, residiendo en su propio hogar durante tanto tiempo como sea posible .

•          Dignidad: Haciendo énfasis en el derecho fundamental al cual todo ser humano debe tener acceso sin  ningún tipo de exclusión, se le debe garantizar al adulto mayor  una vida plena, con calidad, donde no exista discriminación de ningún tipo y respeto por su integridad, libres de maltrato  tanto físico como psicológico, así mismo a tener autonomía  en sus decisiones de salud incluso a morir dignamente.

•          Participación: Participar en la planeación y toma de decisiones que le afecten directa o indirectamente, así como del desarrollo social en general, ya sea de manera individual o colectiva en los procesos productivos, de educación y capacitación, y en la vida cultural, deportiva y recreativa compartiendo sus conocimientos, habilidades  y valores inter generacionalmente Tienen derecho a denunciar a todas aquellas personas o instituciones que atenten en contra de sus   garantías y derechos

•          Cuidados:  Tienen derecho a recibir apoyo, cuidados de la familia, a que se les garantice los servicios de salud de una manera oportuna los cuales le proporcionen  bienestar físico y mental; en caso de desempleo, discapacidad o pérdida de sus medios de subsistencia  que lo ubiquen en situación de riesgo,  lograr el acceso a una casa hogar o albergue.

•          Protección contra toda forma de discriminación, a  que se les tenga un  trato digno y donde las instituciones brinden un cumplimiento  a lo estipulado.

•          Educación. A tener acceso a los programas educativos y capacitación con el fin de, facilitar el empleo y permitir la planificación y adopción de decisiones con conocimientos de causa,  en instituciones públicas las cuales deben incluir en sus planes los conocimientos relacionados con las personas adultas mayores y contar con material educativo para  dichas personas.

•          Trabajo. Igualdad de oportunidades sin barreras basadas en la edad que le permitan un ingreso propio y desempeñarlo en forma productiva durante su ciclo vital, además debe contar con todas las prestaciones de ley y a jubilarse.

4.4       LA PERSONA COMO SER POLÍTICO

El concepto de persona dentro del marco político está relacionado con el ser capaz de adquirir derechos y contraer obligaciones dentro de la formación de la práctica como ser político ejerciendo una postura participativa dentro de sus tres dimensiones: en primer lugar se encuentra, la conciencia e interioridad donde los individuos son capaces de tener una autor reflexión debido  a que se perciben como sujetos de su propia historia, en segundo lugar se encuentra, mundanidad o encarnación, ya que son seres que se mueven hacia la formación de ambientes en los cuales la economía, la política, la técnica, la producción y la vida material les asegura una conquista mundana, como tercera dimensión se encuentra la libertad la cual está fundamentada en la ética y la autoafirmación .

Desde el cual el hombre se realiza a partir del carácter social descubriendo las relaciones que se forman a través de las  comunidades las cuales trabajan en conjunto para ejercer el bien común (el conjunto de condiciones de la vida social que permite a los grupos y a cada uno de sus miembros conseguir plena y fácilmente su perfección), desde ahí surge la política como un elemento que asegura el apropiado bienestar de unos pocos, de ahí se deduce que el hombre no vive solo nació para compartir y convivir en comunidad y en estado social en donde Aristóteles y santo tomas de Aquino señalan que el hombre es un animal social y político y desde esa postura el hombre desarrolla diferentes formas de convivencia, donde se somete a las circunstancias que se presentan cotidianamente en su realidad donde el hombre es el principal actor  es decir el centro de la dinámica social y política.

4.5       CALIDAD DE VIDA

El Programa de Salud Mental de la OMS, en el Foro Mundial de la Salud realizado en 1996, definió la calidad de vida como: “la manera en que el individuo percibe el lugar que ocupa en el entorno cultural y en el sistema de valores en que vive, así como en relación con sus objetivos, expectativas, criterios y preocupaciones. Todo ello matizado, por su salud física, su estado psicológico, su grado de independencia, sus relaciones sociales, los factores ambientales y sus creencias personales”. ( )

En otras palabras, la calidad de vida se asocia al concepto de desarrollo humano, éste según el PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el desarrollo), es un proceso en el cual se amplían las oportunidades de todo individuo, las más esenciales son: “disfrutar de una vida prolongada y saludable; adquirir conocimientos; tener acceso a los recursos necesarios para lograr un nivel de vida digno; libertad política, económica y social; respetarse a si mismo; disfrutar de la garantía de los derechos humanos; ser creativo y productivo”. ( )

Si este desarrollo y bienestar es el de una persona adulta mayor estos conceptos varían sustancialmente entre quienes proveen las cosas materiales y el adulto que las recibe y disfruta como algo necesario para su subsistencia; en la realidad, las desigualdades sociales, económicas y políticas tejen una telaraña de desventajas en torno al adulto mayor que lo hace vulnerable frente a otros grupos poblacionales.


4.5.1. APROXIMACIÓN AL CONCEPTO DE CALIDAD DE VIDA

La calidad de vida, es una definición imprecisa y la mayoría de investigaciones que han trabajado en la construcción del concepto, están de acuerdo en que no existe una teoría única que defina y explique el fenómeno. El término calidad de vida pertenece a un universo ideológico, no tiene sentido si no es en relación con un sistema de valores, y los términos que le han precedido en su genealogía ideológica remiten a una evaluación de la experiencia que de su propia vida tienen los sujetos. Tal evaluación no es un acto de razón, sino más bien un sentimiento. Lo que mejor designa la calidad de vida es la calidad de la vivencia que de la vida tienen los sujetos ( ).

El interés por la calidad de vida ha existido desde tiempos inmemorables; sin embargo, la aparición del concepto como tal y la preocupación por la evaluación se popularizó en la década de los sesenta, hasta convertirse en un concepto utilizado en salud, educación, economía, política, salud mental y el mundo de los servicios en general( ). El término empieza a utilizarse principalmente a partir de los setenta como una reacción a los criterios economicistas y de cantidad que rigen en los llamados informes sociales, contabilidad social, o estudios del nivel de vida. De hecho la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Economico9 establece por primera vez en 1970, la necesidad de insistir en que el crecimiento económico no es una finalidad en sí mismo, sino un instrumento para crear mejores condiciones de vida, por lo que se han de enfatizar sus aspectos de calidad.

Según Natalicio ( ), la calidad de vida es un término que implica un estado de sensación de bienestar en las áreas de salud psicofísica y socioeconómica. Su objetivo es la satisfacción de las necesidades y demandas del individuo en cada etapa de su vida, esto implica la existencia de dos elementos: las necesidades humanas fundamentales, definidas como el conjunto de condiciones de carencias puntuales, reconocidas por todos los seres humanos, quienes poseen los medios para resolverlas y, los indicadores de satisfacción de las necesidades humanas, que son elementos de medición diferentes en cada país.

Analizar la calidad de vida de una sociedad, significa describir las experiencias subjetivas y objetivas vividas por los individuos que la integran. Exigiendo, en consecuencia, conocer cómo viven los sujetos, sus condiciones objetivas de existencia y qué expectativas de transformación de estas condiciones desean, y evaluar el grado de satisfacción que se consigue. Se requiere entonces una postura ideológica de partida, que llevará a una valoración del contexto de la salud, en su aspecto comunitario, médico y asistencial, y en su aspecto de calidad; de la interacción social, en el contexto ambiental y económico en cuanto a la disponibilidad y calidad de los recursos dentro de un equilibrio que supera lo meramente ecológico (pero que lo incluye), sin olvidar que estas expectativas vienen conformadas por un marco ideológico referente o dominante donde los parámetros subjetivos son influenciables y donde el individuo filtra los mensajes a través de propósitos conscientes.

Levi y Anderson ( ) señalan que, un alto nivel de vida objetivo (ya sea por los recursos económicos, el hábitat, el nivel asistencial o el tiempo libre), puede ir acompañado de un alto índice de satisfacción individual, bienestar o calidad de vida. Pero esta concordancia no es biunívoca. Para ellos, por encima de un nivel de vida mínimo, el determinante de la calidad de vida individual es el ajuste o la coincidencia entre las características de la situación (de existencia y oportunidades) y las expectativas, capacidades y necesidades del individuo, tal y como él mismo las percibe.

Un concepto amplio de calidad de vida, podría ser lo que hace que una vida sea mejor, es decir, “una buena vida” ( ). Esta definición se sustenta en tres grandes teorías: 1) la teoría hedonista, es subjetiva, se basa en las experiencias conscientes que se caracterizan como placer, felicidad o disfrute y que acompañan la satisfacción de los deseos; 2) la teoría relacionada con la satisfacción de las preferencias, también es de carácter subjetiva y tiene que ver con la satisfacción de los deseos pero no como experiencia consciente sino como objetos; 3) la teoría relacionada con los ideales específicos de una buena vida, es objetiva y explícitamente normativa, como por ejemplo la autodeterminación y la autonomía.  

Para algunos autores, las dos primeras teorías son lo que se denomina “bienestar” ( ), pero surge la pregunta sobre que preferencias deben satisfacerse para tener calidad de vida?   Para los igualitaristas existe una medición con respecto a la satisfacción independiente del esfuerzo y deseo de los individuos, lo que los coloca en una posición paternalista ya que no tienen posibilidad de elegir. Para los detractores de esta posición se debe hablar de igualdad de oportunidades para el bienestar siempre y cuando ellas reflejen la oportunidad de las personas de elegir.

Para identificar la calidad de vida es necesario obtener un conocimiento realista del bienestar teniendo en cuenta los factores que influyen, sin limitarse a los puramente físicos sino incluyendo el verdadero sentido de la vida, el modelo de sociedad y la adquisición de aspiraciones individuales, pero no es susceptible a una definición simple y objetiva porque cada individuo juzgará de acuerdo con la percepción subjetiva de los factores objetivos de su existencia: expectativas, niveles de aspiración, grupos de referencia, valores personales, etc.( ).

Figura 2. Conceptualizaciones de Calidad de Vida



Fuente: Conceptualizaciones de Calidad de Vida (Traducida y adaptada de Felce y Perry, 1995).

Con el desarrollo y perfeccionamiento de los indicadores sociales, a mediados de los 70 e inicios de los 80, comienza a definirse la calidad de vida como un concepto integrador que comprende todas las áreas de la vida y hace referencia tanto a condiciones objetivas como a componentes subjetivos, pero falta una definición del constructo y su evaluación.   En 1995, Felce y Perry encontraron tres modelos conceptuales de Calidad de Vida que ellos complementaron con una cuarta, a saber: (a) calidad de vida definida como la calidad de las condiciones de vida de una persona; (b) calidad de vida como la satisfacción experimentada por la persona con dichas condiciones vitales; (c) calidad de vida como la combinación de componentes objetivos y subjetivos, es decir, calidad de las condiciones de vida de una persona junto a la satisfacción que ésta experimenta; (d) calidad de vida como la combinación de las condiciones de vida y la satisfacción personal, ponderadas por la escala de valores, aspiraciones y expectativas personales.

Por otro lado y según lo expone Amparo Belloch( ), no siempre cantidad se acompaña con calidad; hemos conseguido vivir mas tiempo, pero no esta claro que vivamos mejor, al menos en lo que se refiere al estilo de vida que llevan muchos ancianos en nuestras aparentemente desarrolladas “sociedades del bienestar”. Es fundamental entonces que los profesionales de la salud se ocupen no solo de alargar la vida, sino también de contribuir a dotarla de la mas alta calidad posible.

La calidad de vida no es un “estado”, es un fenómeno social complejo y un proceso activo que incluye la producción, distribución y percepción social de ciertos valores, objetivos y subjetivos, que son los que condicionan lo que han llamado “calidad de la vida” que es la que, a su vez, condiciona el grado de satisfacción o insatisfacción de la población, vale decir, el nivel de bienestar alcanzado ( ).

El Programa de Salud Mental de la OMS, en el Foro Mundial de la Salud realizado en 1996, definió la calidad de vida como la manera en que el individuo percibe el lugar que ocupa en el entorno cultural y en el sistema de valores en que vive, así como en relación con sus objetivos, expectativas, criterios y preocupaciones; todo ello matizado por las dimensiones (facetas): físico (dolor, malestar, energía, cansancio, sueño, descanso); psicológico (sentimientos positivos, labor de reflexión, aprendizaje, memoria, concentración, autoestima, imagen y apariencia corporal, sentimientos negativos); grado de independencia (movilidad, actividades de la vida diaria, dependencia respecto a medicamentos o tratamientos, capacidad de trabajo); relaciones sociales (relaciones personales, apoyo social, actividad sexual); entorno (seguridad física, entorno doméstico, recursos financieros, atención sanitaria y social, actividades recreativas, entorno físico, transporte); espiritual (espiritualidad, religión, creencias personales).

Recogiendo los conceptos de los anteriores autores, para este estudio la calidad de vida será entendida no como un “estado”, sino como un fenómeno social complejo y un proceso de percepción personal del nivel de bienestar alcanzado a través de la combinación de las condiciones de vida (variables objetivas que se pueden medir independientemente de los sentimientos) y el grado de satisfacción con la vida (variables subjetivas que dependen de los sentimientos y no se pueden medir directamente solo preguntándole a los interesados).

La calidad de vida es difícil de cuantificar porque involucra dimensiones personales subjetivas e Inter subjetivas muy difíciles de definir, desde el enfoque empírico analítico.  Se puede, mediante la creación de indicadores, explicar las diferencias en la satisfacción con datos objetivos, pues la satisfacción puede crecer cuanto más bienestar se posea.  Los indicadores son unidades observables de un fenómeno social que establece el valor de un rango que no se puede observar ni cuantificar directamente. Los elementos o factores que podemos cuantificar son: recursos económicos, salud física, incapacidades funcionales, recursos familiares y sociales, vivienda, actividad y ocio.

Fernández-Ballesteros ( ) en varias publicaciones enfatiza teóricamente, y con aplicación en la práctica, en la especificidad del concepto de calidad de vida en las personas mayores, que aunque mantienen aspectos comunes con otros grupos poblacionales, tienen otros factores importantes como es la autonomía. Rechaza la igualdad de calidad de vida con el estado de salud del individuo y concreta en la multidimensionalidad de factores personales como salud, habilidades funcionales, relaciones sociales, actividades de ocio, satisfacción y factores socio ambiental como apoyo social, condiciones económicas, servicios de salud y social, calidad del ambiente y aspectos culturales.


4.5.2. CALIDAD DE VIDA EN COLOMBIA

La Constitución Política de Colombia, en su artículo 334, reza: “La dirección general de la economía estará a cargo del Estado. Éste intervendrá, por mandato de la Ley, en la explotación de los recursos naturales, en el uso del suelo, en la producción, distribución, utilización y consumo de los bienes, y en los servicios públicos y privados, para racionalizar la economía con el fin de conseguir el mejoramiento de la Calidad de Vida de los habitantes, la distribución equitativa de las oportunidades y los beneficios del desarrollo y la preservación de un ambiente sano. El Estado, de manera especial, intervendrá para dar pleno empleo a los recursos humanos y asegurar que todas las personas, en particular las de menores ingresos, tengan acceso efectivo a los bienes y servicios básicos” ( ).

En estudios poblacionales realizados en Colombia: Encuesta Nacional de Calidad de Vida, Encuestas de Pobreza y Calidad de Vida y Encuesta Nacional de Demografía y Salud; el concepto de calidad de vida se equipara con nivel de vida y se explica a través de indicadores, porcentajes y estadísticas de cómo vive la gente y la satisfacción de sus necesidades básicas; se mide en términos físicos de vivienda, servicios públicos, área construida, etc. ( ). Esta medición objetiva es adecuada para todos los países pero más para aquellos países desarrollados o en regiones de un nivel de vida elevado, donde la pobreza y la miseria no están tan generalizadas como en la población adulta; en estos casos es necesario y adecuado considerar aspectos objetivos y aspectos subjetivos.

Dentro de la metodología más utilizada para evaluar la calidad de vida se encuentra la medición de variables a través de una serie de indicadores macro que dan cuenta del comportamiento de: salud, cultura, educación, recreación, vivienda y organización comunitaria; es decir, consideran las necesidades básicas o de primer orden y las de orden social y cultural necesarias para una calidad de vida de la población. Lo que hacen estos métodos, directo e indirecto, es establecer mediciones directas sobre carencias específicas que orientan el diseño de acciones y programas de mejoramiento, y detectan los denominados “grupos vulnerables” o “grupos de riesgo”:

Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI): también conocido como método directo, donde se estable una relación directa entre pobreza y necesidad manifiesta en carencia material de bienes, situación de marginamiento cultural y étnico y el cuestionamiento geográfico, institucional y político. Este método identifica como “pobres” aquellos hogares que tiene al menos uno de los cinco indicadores y, hogares con “miseria” aquellos que registran más de dos de los siguientes indicadores: hogares en viviendas inadecuadas, viviendas sin servicios públicos, hacinamiento crítico, hogares con ausentismo escolar, y hogares con alta dependencia del jefe del hogar ( ).

Línea de Pobreza (LP): método basado en el ingreso, también llamado método indirecto, permite diferenciar la capacidad del consumo familiar a través del cálculo de una canasta básica, fijación de línea de pobreza y el coeficiente de Engel. Este método es más sólido que el de NBI (Necesidades básicas insatisfechas) por contar con una mejor base estadística para la estimación de ingresos, consumo y acceso a servicios de la población.

Sistema de Identificación de Beneficiarios de Programas Sociales (SISBEN): diseñado para la aplicación de la ley 60/93 sobre destinación de recursos de la nación en educación, salud, vivienda, materia agraria, grupos vulnerables con NBI (niños, jóvenes, mujeres gestantes, discapacitadas, tercera edad, etc.). Esta metodología intenta superar las imprecisiones de NBI y LP que no dan cuenta del cambio que sufren las necesidades con el tiempo, situación que se logra a partir de la evaluación socioeconómica de los hogares por medio de 150 variables.

Índice de Calidad de Vida (ICV): nivel o grado adquirido por dicha población sobre un conjunto integrado de características consideradas deseables para satisfacer necesidades fundamentales para su existencia. Es una aplicación de métodos estadísticos a las variables socioeconómicas y demográficas de la población. Dentro de los factores que estudia el Índice de Calidad de Vida se encuentran: capital humano y físico, seguridad social salud, demográfico y vivienda ( ).

Encuestas de Pobreza y Calidad de Vida: en los estudios que sobre pobreza elaboró el DANE (Departamento Nacional de Estadística), se logró avanzar en forma importante en la comprensión del fenómeno de la pobreza, en la elaboración de indicadores que sirvieran para conocer el número de pobres y en el estudio de algunas de sus características. Se concibe la calidad de vida del hogar como las condiciones en las que habitan, conviven y se desarrollan los miembros del hogar. En ese sentido, se considera relevante tratar cuatro aspectos fundamentales, que no son exhaustivos ni independientes entre sí: hogar y el medio económico, hogar y su medio social, hogar y su medio cultural y político y relaciones de las personas dentro del hogar. El DANE ha realizado dos encuestas de pobreza y calidad de vida: una en Santafé de Bogotá del 14 de noviembre al 11 de diciembre de 1991, que en cierta medida se tomó como una experiencia piloto, igualmente desarrolló otras encuestas, entre ellas la encuesta nacional del 22 de noviembre al 17 de diciembre de 1997, la cual es representativa para Santafé de Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla, total del resto urbano, total rural, total nacional.

MARCO TEORICO



5.         MARCO TEORICO
          
Es importante establecer que para el desarrollo de los procesos tenidos en cuenta en  la revisión documental es de vital importancia dar a conocer los aspectos conceptuales que ayudaran a determinar los actores, escenarios y  gestores frente al proyecto 496: Atención Integral por la garantía de  los derechos para una vejez digna del Distrito Capital: “Años Dorados”, los cambios constantes  en los contextos socioeconómicos  y culturales, de mejoramiento de calidad de vida desde la mirada de la Gerencia Social.

Por tal razón es importante tener en cuenta los siguientes aspectos:

5.1.      LA GERENCIA SOCIAL
La gerencia social se sitúa en la intersección de tres campos: desarrollo social, políticas públicas y gerencia pública. En tal sentido se beneficia tanto de los conocimientos como de las prácticas en ellos inscritos, a la vez que hace un esfuerzo por articularlos. Así, el área de la gerencia social ofrece comprensiones y respuestas que  provienen a la vez de estos tres ámbitos.

5.1.1.   EL DESARROLLO SOCIAL
Es el campo de estudios y de prácticas que aporta los marcos para  el análisis de las transformaciones sociales recientes, los fenómenos que las originan y sus principales efectos. Ofrece una reflexión sobre lo que se entiende por desarrollo, sobre sus desafíos y las formas de enfrentarlos. Incluye, por tanto, las propuestas de modelos o de acciones que hagan progresar los procesos de transformación social.

Analiza situaciones deseables en un futuro así como las estrategias para transitar desde la  situación actual hasta la deseada.

5.1.2    POLÍTICAS PÚBLICAS
Se fundamenta en conceptos, modelos y enfoques que permiten entender el juego de intereses, el papel de los actores y las relaciones dinámicas entre ellos, y las instituciones características del sector público. En especial, incluye el análisis del sector público desde paradigmas diversos, para reflexionar sobre el papel y las relaciones entre Estado, mercado, sociedad, y sus implicaciones sobre el interés público. Asimismo, incluye diversas perspectivas, teóricas y prácticas, de la administración pública que se sintetizan en propuestas analíticas para entender el proceso de toma de decisiones, y prácticas para mejorar la efectividad de las políticas públicas.

5.1.3    GERENCIA PÚBLICA
Como ámbito de conocimientos y prácticas, comprende el estudio y la generación de propuestas relativas al liderazgo ejecutivo en el sector público, la provisión de bienes y servicios en el mismo, el diseño y gestión de las organizaciones públicas y, finalmente, las políticas transversales de gestión del aparato público. En este campo se distinguen diversos enfoques para la organización de los  servicios públicos, el cambio y aprendizaje organizacional, la definición de objetivos, el logro de  resultados, el análisis de capacidades institucionales y de los actores involucrados en la provisión de los servicios.

5.1.4.   SEGURIDAD SOCIAL INTEGRAL Y PENSIONES
Para el 2002, la afiliación a pensiones era baja, ya que alrededor de 4 millones de cotizantes eran activos y representaban el 28% de la población ocupada. Es  así mismo que la gran mayoría de los adultos mayores de 65 años no contaban con ningún tipo de subsidio o beneficio para proteger sus ingresos, y solo el 20% de ellos contaba con algún tipo de pensión.

5.1.5.   SISTEMA DE SEGURIDAD SOCIAL INTEGRAL
El Sistema de Seguridad Social Integral tiene por objeto garantizar los derechos irrenunciables de la persona y la comunidad para obtener la calidad de vida acorde con la dignidad humana, mediante la protección de las contingencias que la afecten. Por, el amparo contra las contingencias derivadas de la vejez, la invalidez y la muerte, mediante el reconocimiento de las pensiones y prestaciones que se determinan en la presente Ley 100, pretendiendo así la ampliación progresiva de cobertura a los segmentos de población no cubiertos con un sistema de pensiones.

5.1.6.   Subcuenta de Subsistencia del Fondo de Solidaridad Pensional
La Subcuenta de Subsistencia del Fondo de Solidaridad Pensional, Consiste en la entrega de un subsidio monetario cuyo monto mensual oscila entre $35,000 y $75,000. Estos recursos se giran al beneficiario, a través de entidades bancarias o entidades autorizadas para prestar el servicio de giros postales. Adicionalmente, en los casos en que los entes territoriales cofinancian el programa, contempla un subsidio equivalente a $ 31,000, destinado a los servicios sociales complementarios; este valor corresponde al monto que sería objeto de cofinanciación por parte de los entes territoriales, locales o municipales. Partiendo de dos grades modalidades:

•          Modalidad indirecta: Consiste en la entrega de un subsidio en servicios sociales básicos, cuyo monto oscilará entre $35.000 y $75.000. Estos recursos, por beneficiario, se giran al Centro de Bienestar del Anciano (CBA), para el cubrimiento de gastos por alojamiento, nutrición y medicamentos no incluidos en el Plan Obligatorio de salud del Régimen Subsidiado (POSS), o al Centro Diurno, para la atención de los beneficiarios. Adicionalmente, en los casos en que los entes territoriales cofinancian el programa, contempla un subsidio equivalente a $31.000 en efectivo o en servicios sociales complementarios; este valor corresponde al monto que sería objeto de cofinanciación por parte de los entes territoriales, locales o municipales. (CONPES SOCIAL 082 DE 2004)

•          Modalidad subsidio a la Demanda. Proyecto 7217 "Atención para el Bienestar de la persona mayor en pobreza en Bogotá": El estudio de caso del Proyecto 7217: Atención para el bienestar de la persona mayor en pobreza en Bogotá – Modalidad Subsidio a la Demanda, describe el origen, objetivos y diseño institucional para la entrega de cerca de 33.000 subsidios monetarios a las personas mayores en Bogotá. Provee un análisis del proceso de focalización hasta el 2008 y los efectos en la construcción de ciudadanía y garantía de los derechos de las personas mayores. Hace críticas y recomendaciones al diseño y en particular a la focalización que limita la construcción de una política de vejez para la ciudad e insiste en la importancia de una política social incluyente comprometida con la construcción de ciudadanía y derechos.

Se enfoca en la protección integral de las personas mayores que se encuentran en la calle, sufren algún tipo de adicción o están en alto grado de vulnerabilidad por violencia intrafamiliar o abandono familiar, proveyendo en forma transitoria o permanente de albergue, alimentación, vestuario, salud, medicamentos y diagnósticos especializados, rehabilitación física, servicio funerario, ayudas de locomoción, transporte y actividades de desarrollo humano, esta modalidad está dirigida “hacia la satisfacción de las necesidades de subsistencia, afecto, autonomía y autodeterminación, que se identifiquen en el estudio de cada caso… por lo tanto, esta modalidad de atención basa sus principios y acciones en la protección integral.”

Básicamente  el efecto que tiene el subsidio en los beneficiarios, la mayoría de los funcionarios públicos, coinciden en 2 aspectos:
• Permite un mayor reconocimiento de los derechos y las contribuciones de las personas mayores dentro de las familias, en cuanto el subsidio le permite aportar a la economía familiar a la vez que tiene mayor autonomía.
• Para muchas personas mayores es el único ingreso y les permite sobrevivir aun cuando no en condiciones dignas.

Adicionalmente a los conceptos mencionados, damos inicio a la revisión documental con al informe presentado al Consejo 2010 por el ex presidente Álvaro Uribe Vélez, quien hace referencia al aumento en la cobertura en el Sistema General de Pensiones, principalmente en aquella población que presenta una limitada capacidad de contribución, mediante el documento CONPES 3605 expedido el 10 de septiembre de 2009, en donde lograron flexibilizar los requisitos de acceso al programa subsidiado de aporte a pensión financiado con los recursos de la subcuenta de solidaridad pensional, subsidiada temporalmente a grupos de población vulnerable por medio de los aportes al régimen general de pensiones, teniendo en cuenta que según las estadísticas el porcentaje del subsidio varía desde el 70% para población desocupada, y hasta un 95% para trabajadores discapacitados, entendiendo que para atender a la población adulta que se encuentra en estado de indigencia o pobreza extrema a nivel nacional, que no tiene la posibilidad de generar ingresos, la Ley 797 de 2003, amplió la destinación de los recursos del Fondo de Solidaridad Pensional, dando origen a la Subcuenta de subsistencia con el fin de financiar un subsidio económico para esta población, representado en dinero.

Para poder comprender  los aportes y cambios que generaron  los diferentes documentos  revisados, a continuación se hace una breve descripción de cada uno:

5.2. LEY 797 DE 2003 (ENERO 29)  
El congreso de Bogota Decreta:

El Fondo de Solidaridad Pensional (FSP) estará destinado a ampliar la cobertura mediante el subsidio a los grupos de población que, por sus características y condiciones socioeconómicas, no tienen acceso a los sistemas de seguridad social, tales como trabajadores independientes o desempleados, artistas, deportistas, madres comunitarias y discapacitados. Créase una subcuenta de subsistencia del Fondo de Solidaridad Pensional, destinado a la protección de las personas en estado de indigencia o de pobreza extrema, mediante un subsidio económico, cuyo origen, monto y regulación se establece en esta ley. La edad para acceder a esta protección será en todo caso tres (3) años inferior a la que rija en el sistema general de pensiones para los afiliados.

5.3.   DOCUMENTO CONPES SOCIAL 70
EL NUEVO PAPEL DEL FONDO DE SOLIDARIDAD PENSIONAL

Este documento tiene como objeto formular la política del gobierno nacional frente al nuevo papel del Fondo de Solidaridad Pensional de acuerdo con lo establecido en la reforma pensional, Ley 797 de 2003, y en el contexto de la política encaminada a resolver los problemas económicos de la vejez.

 ANTECEDENTES Y DIAGNÓSTICO

Para lograr  su objetivo de proteger a las personas de la tercera edad contra el riesgo  económico de la imposibilidad de generar ingresos, el Estado cuenta con dos mecanismos principales, sustentándolos en la ley 100 de 1993 y sus decretos reglamentarios uno de tipo preventivo y otro asistencial.

El preventivo esta sustentado en el sistema pensional, dentro de él existen  dos regimenes: el contributivo y el subsidiado. Este último  se financia por medio de un mecanismo de solidaridad intrageneracional y es operado por el Fondo de Solidaridad Pensional. El mecanismo de tipo asistencial transfiere recursos directamente a la población de la tercera edad, en especial la población en estado de indigencia, otorgando subsidios monetarios o en especie. Este mecanismo, a diferencia del anterior, esta basado en una transferencia intergeneracional. La entrega de subsidios  directos ha estado a cargo de  la red de Solidaridad Social, a  través de  los programas “Revivir” y “Atención Integral al Adulto Mayor.”

Sin embargo, el desarrollo del régimen subsidiado  de pensiones y los programas que otorgan subsidio directos para la tercera edad mantenido diversos  inconvenientes que intentan ser recuperados  por la Ley 797.

SUBSIDIOS ECONOMICOS PARA LA TERCERA EDAD:

La  ley 100 estableció un programa  de auxilios para los ancianos mayores de 65 años.  El auxilio consiste en un apoyo económico de hasta 50% del Salario mínimo legal vigente, financiando con recurso del presupuesto General de la Nación,  y con cofinanciación de las entidades territoriales.

Uno de los requisitos para acceder al subsidio es tener, como mínimo, tres años menos de la edad mínima para adquirir el derecho a la pensión de vejez  de los afiliados al Sistema General de Pensiones. Esto es, de 52 años o más para las mujeres  y 57 años o más para los hombres. Bajo estas condiciones, la población  potencial subcuenta estaría alrededor de 911.000 personas.

Con la creación de la subcuenta de subsistencia y vigencia del PAIAM (Programa de Atención Integral para Adulto Mayor ), el Gobierno Nacional contaría con dos programas para atender a los adultos mayores en estado de indigencia. Es importante, por lo tanto, unificar los dos programas, recogiendo los aspectos positivos de PAIAM  e incorporando el nuevo esquema  establecido por la ley 797. Esta situación exige tener en cuenta  aspectos tanto administrativos y presupuéstales, como técnicos con respecto al monto, la composición y  la  modalidad del subsidio.

Por efecto de su infraestructura institucional, se considera pertinente que sea el Ministerio de la Protección Social, a través del Instituto Colombiano de Bienestar  Familiar y la Fiduciaria  que hoy administra el FSP, la entidad encargada de  la administración del nuevo programa.

Por otra parte, los recursos presupuestales para el PAIAM en 2003 se  incorporaran con aportes del gobierno nacional a la subcuenta de subsistencia. Los aspectos técnicos  con respecto al monto, la composición y modalidad del subsidio se definen mas adelante.

5.4. DOCUMENTO CONPES 82
AMPLIACION DE COBERTURAS Y CRITERIOS PARA LA DISTRIBUCION DE RECURSOS DEL FONDO DE SOLIDARDAD PENSIONAL-SUBCUENTA DE SUBSISTENCIA

Este documento tiene como objetivos someter a consideración del Consejo Nacional de Política Económico y Social –CONPES, la ampliación de cobertura del programa de protección Social al adulto mayor y los criterios para la distribución de recursos.

El PPSAM  es un programa de asistencia social del Gobierno Nacional, dirigido a los adultos mayores más pobres más pobres. Otorga un subsidio económico a  dichas personas en dos modalidades como se definió en el CONPES 78-2004:

1.         Modalidad directa: Consiste en la entrega de un subsidio monetario cuyo monto mensual oscila entre los $35.000 y $75.000. Estos recursos se giran a través de entidades bancarias o entidades autorizadas para prestar el servicio de giros postales. Adicionalmente, en los casos en que los entes territoriales cofinancian  el programa, contempla un subsidio equivalente a $31.000 destinado a los servicios sociales complementarios, este valor corresponde al monto que seria objeto de cofinanciación por parte de os entes territoriales.
2.         Modalidad Indirecta: Consiste en la entrega de un subsidio en servicios sociales básicos, cuyo monto oscilara entre $35.000 y $75.000. Estos recursos, por beneficiario, se giran al centro de bienestar del Anciano, para el cubrimiento de gastos por alojamiento, nutrición, medicamentos no incluidos en el Plan Obligatorio de Salud del Régimen Subsidiado o al Centro Diurno para la atención de los beneficiarios. Adicionalmente, en el caso de que los entes territoriales cofinancian el programa, contempla un subsidio equivalente a $31.000 en efectivo o en servicios sociales complementarios; este valor corresponde al monto que seria objeto de cofinanciación por parte de los entes territoriales.

El Ministerio de la Protección Social distribuirá los recursos municipales para la ampliación general de cobertura, de acuerdo a los criterios de equidad que se establecieron en el CONPES 70 del 28 de mayo de 2003, es decir, de acuerdo con el número de ancianos clasificados en los niveles  1 y 2 del SISBEN (Sistema de identificación de potenciales beneficiarios de programas sociales) del municipio con respecto al total de ancianos clasificados en dichos niveles en todo el país.

El departamento Nacional de Planeación y el Ministerio de la Protección Social recomienda al CONPES:

1. Aprobar las medidas contempladas en este Documento CONPES.
2. Solicitar al Ministerio de la Protección Social:
•          Distribuir los recursos para la ampliación de coberturas de la presente vigencia, definidos por el CONPES, con criterios de equidad.
•          No confirmar durante el 2004 la parte de servicios complementarios en los municipios en que no se hayan perfeccionado los convenios de cofinanciación.
•          Realizar las gestiones necesarias para asegurar que se disponga de los recursos presupuestales para garantizare la continuidad en las siguientes vigencias fiscales en los términos de este documento.
•          Implementar los ajustes en el Programa, en lo que tiene que ver con la población indígena.
•          Solicitar la cancelación de los recursos de reserva de 2003  no requerida en esta vigencia.
3.         Solicitar  a MPS, MHCP Y DNP, tramitar la adición por $9,247 millones para el programa.


5.5. CONPES SOCIAL 105
FONDO DE SOLIDARIDAD PENSIONAL: AMPLIACION DE COBERTURA Y AJUSTES EN LOS REQUISITOS Y OPERACION


Este  documento tiene como objetivo someter a consideración del Consejo Nacional de Política Económica y Social CONPES, ajustes en la operación de los programas financiados con los recursos del Fondo de Solidaridad Pensional y la ampliación de cobertura 2007-2010.

En él se describe:
1.         Subcuenta de solidaridad:
En el transcurso de más de 10 años de funcionamiento, la subcuenta de solidaridad ha  tenido problemas de fidelidad, cobertura y focalización, y se han  venido modificando los requisitos necesarios para adquirir  el derecho e ingresar al FSP. Por un aparte un obstáculo ha residido  con la edad en retiro del Fondo, establecida en el articulo 29 de la ley 100 de 1993, que dispone: “Cuando el afiliado que haya recibido subsidios del Fondo de Solidaridad Pensional exceda de los 65 años y no cumpla con los requisitos mínimos para acceder a una pensión de vejez, la entidad administradora respectiva devolverá el monto de los aportes subsidiados con los correspondientes rendimientos financieros a dicho fondo”.

Adicionalmente, las condiciones establecidas en la ley 797-2003 para acceder al beneficio de subsidio de aporte al Régimen General de Pensiones, han desincentivado la afiliación de algunos grupos poblacionales.

2.         Subcuenta de subsistencia:
La ley 100 de 1993, estableció un programa de auxilios para adultos mayores indigentes. Este mandato legal se hizo efectivo con los programas REVIVIR (1994-1998) y PAIAM (1999-2002), ambos ejecutados por la Red de Solidaridad Social. En 2002, este último programa otorgo subsidios, en especie y en efectivo, a cerca de 63.00 ancianos indigentes en casi todo el país por medio de proyectos presentados por los municipios y departamentos.

Posteriormente, como se mencionó, con la ley 797 de 2003 el Gobierno Nacional creó como parte del FSP la Subcuenta de Subsistencia para otorgar un subsidio económico a las personas adultas mayores en condición de indigencia o de pobreza extrema. Para este último propósito, el CONPES Social 70 del 28 de mayo de 2003 recomendó retomar los aspectos positivos del PAIAM e incorporarlos al nuevo esquema establecido por la Ley 797 de 2003, situación que dio origen al Programa de Protección Social al Adulto Mayor – PPSAM. Este programa ha ampliado progresivamente la cobertura inicial, llegando en 2006 a una máxima cobertura de 240.211 adultos mayores beneficiados, lo cual representa un avance en la política de atención de esta población.

El Subsidio de la Subcuenta de Subsidencia, a través del PPSAM, se otorga a través de dos modalidades excluyentes:
•          Un subsidio económico directo, que se otorga en dinero, el cual se gira directamente a los beneficiarios.
•          Un subsidio económico directo, que se otorga en servicios sociales básicos, el cual se entrega  a través de los  Centros de Bienestar del Adulto Mayor, centros  diurnos, resguardos indígenas o a través del ICBF.

PLAN DE COBERTURA:

Enmarcado en el Plan Nacional de Desarrollo 2007 – 2010: “Estado Comunitario: Desarrollo para Todos” (PND), otra forma de proteger los ingresos de las familias más pobres, y al mismo tiempo empoderar dentro de su grupo familiar a la población adulta mayor, son los subsidios de los programas de promoción dirigidos a ellos. En tal sentido, se incrementará la cobertura de la subcuenta de subsistencia del FSP.

Dado el alto número de personas adultas mayores que se encuentran en la franja de potenciales beneficiarias, y realizadas las proyecciones que garantizan la sostenibilidad se estima una ampliación de cobertura en el componente monetario en 400.000 nuevos cupos a partir del 2007 hasta el 2010, llegando en el último año a beneficiar 600.000 adultos mayores a través del subsidio económico, sujeto al marco fiscal de mediano plazo. No obstante lo anterior, de existir disponibilidad presupuestal y garantizando sostenibilidad, el Ministerio de la Protección Social, dentro del marco fiscal de mediano plazo podrá aumentar estos cupos.

Para el programa de aporte a pensión, el administrador del FSP deberá distribuir los subsidios a nivel regional tal como lo ha venido haciendo y conservando el equilibrio regional.

AJUSTES DE PROGRAMAS:
•          Subcuenta de Solidaridad:
Considerando el objetivo propuesto en el PND se adecuará el funcionamiento de la subcuenta de Solidaridad del FSP, con el fin de aumentar la cobertura en pensiones.

Es un hecho que existen grupos de población que por efecto de estos cambios quedaron sin posibilidad de acceder a este mecanismo y se requiere, con el fin de aumentar la cobertura y de ofrecer una verdadera posibilidad de obtener una pensión, la implementación de ajustes en la temporalidad del subsidio y el número de semanas requeridas para el acceso al programa.
Así las cosas, los grupos beneficiarios seguirán siendo personas del sector informal urbano y rural, pertenecientes a las cooperativas de trabajo asociado y otras formas asociativas de producción urbana y rural, trabajadores discapacitados, madres comunitarias, y personas desempleadas que no tengan recursos para financiar la totalidad de los aportes. Todos estos grupos se beneficiarán siempre y cuando cumplan con los siguientes requisitos:
a. Tener cotizaciones por quinientas semanas como mínimo, previas  al otorgamiento del subsidio.
b. Ser mayor de 55 años si se encuentran afiliados a ISS.
c. Ser mayor de 58 años si se encuentra afiliado a un fondo de pensiones, siempre y cuando  no tenga capital suficiente para financiar una pensión  minima.
d. Estar cobijado por el Sistema General de Seguridad Social en Salud.

Adicionalmente y de conformidad con el artículo 72 de la Ley 1110 de 2006, mediante la cual se establece el Presupuesto de Rentas y Recursos de Capital y la Ley de Apropiación para la Vigencia Fiscal 2007, “Los recursos aportados por la Nación a la Subcuenta de Subsistencia del Fondo de Solidaridad Pensional, en cumplimiento de lo previsto en el literal c) del numeral 2º del artículo 27 de la Ley 100 de 1993, adicionado por el artículo 8º de la Ley 797 de 2003, se ejecutarán en coordinación con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF”.

Los adultos mayores que aspiren a ingresar a los programas deben someterse a la metodología de priorización, que deberá ser detallada en los respectivos manuales operativos, la cual se regirá por los siguientes criterios, conforme a las normas que les sean aplicables:

1. La edad del aspirante.
2. Los niveles 1 y 2 del SISBEN.
3. La minusvalía o discapacidad física o mental del aspirante.
4. Personas a cargo del aspirante.
5. Ser adulto mayor que vive solo y no depende económicamente de una persona.
6. Haber perdido el subsidio al aporte en pensión por llegar a la edad de 65 años y no contar con capacidad económica para continuar efectuando aportes a dicho sistema.
7. Pérdida de subsidio por traslado a otro municipio.
8. Fecha de solicitud de inscripción al programa en el municipio.


5.6. ALTERNATIVAS PARA LA ARTICULACIÓN DE PROGRAMAS DE
PROMOCIÓN SOCIAL PARA LA POBLACIÓN ADULTA MAYOR

Considerando la necesidad de disponer de alternativas que permitan la ampliación de cobertura y la coordinación de los programas dirigidos a la población adulta mayor, teniendo en cuenta elementos de equidad y eficiencia en su operación, el presente documento CONPES Social establece las condiciones para la realización de una prueba piloto orientada a determinar la efectividad y aceptabilidad de la entrega de un subsidio integral conformado por un subsidio económico, de alimentación y servicios sociales complementarios considerando la viabilidad y sostenibilidad financiera.

Para tal efecto, en el segundo semestre de 2007, se realizará una prueba piloto en una muestra de municipios del país, dentro de los cuales se seleccionarán algunos que serán intervenidos por el Centro de Coordinación de Acción Integral de la Presidencia de la República. La selección de los municipios, las condiciones de operación de la prueba piloto, así como la evaluación, en cuanto a su diseño, línea de base y los detalles técnicos de la misma deben ser concertadas previamente entre el ICBF, MPS y DNP.

En desarrollo de la prueba piloto, en los municipios que se seleccionen, el ICBF entregará el subsidio de alimentación y servicios sociales complementarios a los beneficiarios del subsidio económico del programa PPSAM y el MPS entregará subsidio económico a los beneficiarios del subsidio de alimentación del programa PNAAM. Los beneficiarios de la prueba piloto estarán sujetos a la misma metodología de priorización señalada anteriormente para el ingreso al programa.


RECOMENDACIONES

El Ministerio de Hacienda y Crédito Público, el Ministerio de la Protección Social, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y el Departamento Nacional de Planeación, recomiendan al CONPES:

1. Aprobar las acciones propuestas en el presente documento.
2. Solicitar al Ministerio de la Protección Social, al administrador de los recursos del Fondo de Solidaridad Pensional y al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, actualizar el manual operativo de los programas que se financian con los recursos de la Subcuenta de Subsistencia del Fondo de Solidaridad Pensional, el cual debe contener los procedimientos y condiciones de operación de cada programa, en concordancia con lo dispuesto en el presente documento.

3. Solicitar al Ministerio de la Protección Social, al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y al Departamento Nacional de Planeación, a través de la Dirección de Evaluación de Políticas Públicas, concertar los detalles técnicos del diseño y evaluación de la prueba piloto y los municipios que harán parte de éste.

4. Solicitar al Ministerio de la Protección Social llevar a cabo la evaluación de la prueba piloto con cargo a los recursos señalados para tal fin en el presente documento.

4.         Solicitar al Ministerio de la Protección Social, al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y al Departamento Nacional de Planeación aprobar las condiciones de operación de la prueba piloto y a partir de la evaluación de la misma, proponer los ajustes necesarios para la operación de la subcuenta de subsistencia en la perspectiva de la ampliación de cobertura, considerando su sostenibilidad y la disponibilidad presupuestal existente.

La Resolución 0484, expedida el 15 de Mayo de 2006 por la directora del Departamento Administrativo de Bienestar Social del Distrito Capital, publicada en el  Registro Distrital 3544 de Mayo 23 de 2006:

Mediante la cual se aclara una delegación.

En uso de las facultades legales, en especial las conferidas el artículo 73 del Código Contencioso Administrativo, y

CONSIDERANDO:
Que el DABS desarrolla la planeación, diseño, ejecución, supervisión, control, evaluación y sistematización de las estrategias, programas, proyectos y servicios que se prestan directamente o a través de convenios o contratos con organizaciones públicas o privadas a los adultos-as y personas mayores en situación de vulnerabilidad, para promover, prevenir o restituir los derechos vulnerados a esta población, de conformidad con los dispuesto en el artículo segundo, numeral 4.2, del Decreto Distrital 334 de 2003.

Que en virtud de lo anterior, el DABS ejecuta el proyecto 7217, atención para el bienestar de la persona mayor en pobreza en Bogotá D.C., que desarrolla, entre otras, la modalidad de subsidio a la demanda, a través de la cual las personas mayores vinculadas al proyecto reciben mensualmente, por medio del sistema bancario, un subsidio en dinero, de conformidad con lo previsto en la Constitución, en la Ley 100 de 1993 y en la Ley 797 de 2003.

Que el Decreto Distrital 421 de 2004, asignó a las Secretarías, Departamentos Administrativos y Establecimientos Públicos, de la Administración Distrital la facultad para contratar, ordenar los gastos y pagos con cargo al presupuesto de los Fondos de Desarrollo Local, en los programas, subprogramas y proyectos del Plan de Desarrollo Local.

Que mediante Resolución 1451 del 28 de octubre de 2005, se delegó en los Gerentes COL la facultad para decidir sobre el ingreso, traslado de submodalidad, cambio de modalidad o proyecto y egreso de personas mayores en el proyecto 7217, en la respectiva localidad.

Que de conformidad con el Manual de Procedimientos que reglamenta el proyecto 7217 "Atención para el Bienestar de la Persona Mayor en Pobreza en Bogotá", adoptado mediante Resolución 0329 de 2003, la submodalidad subsidio C, financiada con recursos de los Fondos de Desarrollo Local, es parte integrante de la modalidad subsidio a la demanda del proyecto 7217.

Que por lo tanto, la delegación efectuada en la Resolución 1451 de 2005, comprende aquellos subsidios a personas mayores que deban otorgarse con cargo a los recursos de los Fondos de Desarrollo Local, de conformidad con los programas, subprogramas y proyectos del Plan de Desarrollo Local.

Que en virtud de las solicitudes de las Gerencias COL, se considera apropiado reafirmar esta delegación.

RESUELVE:
Artículo Primero: Aclarar la Resolución 1451 de 2005, en el sentido de precisar que la delegación efectuada, comprende los subsidios que deban otorgarse a las personas mayores con cargo a los recursos de los Fondos de Desarrollo Local, de conformidad con los programas, subprogramas y proyectos del Plan de Desarrollo Local.

Artículo Segundo: Para efectos de la ejecución de los proyectos de los Fondos de Desarrollo Local a través de los cuales se entreguen los subsidios a personas mayores, de conformidad con las partidas presupuestales asignadas en el Plan Operativo Anual de Inversiones de cada localidad para el año 2006 y las siguientes vigencias fiscales, una vez viabilizados los proyectos por el DABS y emitidas las correspondientes disponibilidades presupuestales, el (la) Director (a) del DABS, expedirá una resolución para ordenar los giros a través del sistema bancario para las personas mayores vinculadas al respectivo proyecto.

Expedida la resolución, la asignación de cupos se realizará por las (los) Gerentes COL en los términos de la Resolución 1451 de 2005, aclarada mediante el presente acto.

Parágrafo: Los convenios Inter administrativos actualmente vigentes, suscritos entre el DABS y los Fondos de Desarrollo Local para la entrega de subsidios a las personas mayores, continuarán ejecutándose hasta el cumplimiento de su objeto, atendiendo la aclaración efectuada en el artículo primero de la presente resolución.

Artículo Tercero: Copia del presente acto deberá remitirse a las siguientes dependencias: Subdirección de Desarrollo Local, Subdirección de Políticas Poblacionales, Subdirección de Planeación, Subdirección Administrativa y Financiera, Gerencia de Atención a la Población Adulta y Vejez, Gerencia de Gestión Integral Local, Gerencias COL, Gerencia de Contratación, Oficina de Asuntos Disciplinarios, Oficina de Control Interno, Oficina Asesora Jurídica, Alcaldías Locales.”

5.7. RESUMEN DEL CONTENIDO EN ESPAÑOL    

El estudio de caso del Proyecto 7217: Atención para el bienestar de la persona mayor en pobreza en Bogotá - Modalidad Subsidio a la Demanda, elaborado por la estudiante GLORIA TATIANA FRANCO BERNAL describe el origen, objetivos y diseño institucional para la entrega de cerca de 33.000 subsidios monetarios a las personas mayores en Bogotá.

Provee un Análisis del proceso de focalización hasta el 2008 y los efectos en la construcción de ciudadanía y garantía de los derechos de las personas mayores, hace críticas y recomendaciones al diseño y en particular a la focalización que limita la construcción de una política de vejez para la ciudad, e insiste en la importancia de una política social incluyente, comprometida con la construcción de ciudadanía y derechos.

Esta investigación recoge y analiza la experiencia institucional del proyecto 7217 “Atención para el bienestar de la persona mayor en pobreza en Bogotá” modalidad subsidio a la demanda, desarrollada por la Subdirección de Vejez, instancia de la SDIS, con el fin de identificar el proceso de entrega de subsidios monetarios y su efecto en la construcción de política para las personas mayores y la realización de sus derechos. El análisis del proyecto contribuye en dos aspectos en particular al desarrollo de la reflexión de la política social actual:

1. En relación a la temática: el proyecto 7217 enfrenta el reto de responder al envejecimiento poblacional en un país con altos índices de pobreza, altos niveles de desigualdad y con una política de seguridad social pensional y en salud en crisis.

2. En relación al instrumento de la política: los subsidios monetarios o transferencias monetarias condicionadas son un instrumento importante de política por cuento  viene generalizándose en el país y la región latinoamericana.

La virtud de la investigación, está en adentrarse en un tema poco desarrollado como es la Política pública orientada a la garantía de los derechos de las personas mayores bajo el lente de la institución pública que más lo ha desarrollado en el país, como es la Subdirección de Vejez de la SDIS que se extiende a través de los Centros Operativos Locales por toda la ciudad.

 A la vez, la investigación se adentra en los procedimientos que se han implementando para desarrollar el instrumento de entrega de subsidio en dinero construido a partir de la misma experiencia de la Subdirección de Vejez. La magnitud del proyecto y la tarea que cumple mes a mes la subdirección de Vejez, solo puede entenderse cuando se conoce que solo en el año 2007 se entregaron mes a mes 33.001subsidios en Bogotá D.C., en un proyecto dirigido a los niveles 1 y 2 del SISBEN. Por tanto, el estudio de caso permite llegar a preguntarse por los procesos de focalización procedimientos, aciertos y desaciertos-, tal como se han venido planteando en los programas de lucha contra la pobreza a partir de una experiencia específica como es el proyecto 7217 “Atención para el bienestar de la persona mayor en pobreza en Bogotá” modalidad subsidio a la demanda. Así mismo, encuentra situaciones en el desarrollo de la submodalidad en relación al proceso de descentralización administrativa desde el proyecto mismo.

Metodológicamente, la investigación es un estudio de caso, que busca desde una perspectiva descriptiva, recoger información documental, información estadística del Sistema de Registro de Beneficiarios para los programas sociales del Distrito –SIRBE- e Información a través de 9 entrevistas a funcionarios públicos que en las localidades asumen el día a día del proyecto. Con esta información se realiza un proceso de triangulación y análisis a partir de los indicadores que algunas agencias de Naciones Unidas –en particular UNICEF- han venido desarrollando bajo el denominado “Enfoque de programación de Derechos Humanos”, un instrumento también en construcción que resulto muy útil para el análisis del proyecto, en particular por lo que aporta a la reflexión del mismo, permitiendo sobrepasar lo descriptivo y responder si el instrumento de subsidio cumple con el objetivo de política de garantizar los derechos humanos de las personas mayores en una perspectiva integral.

La tesis está organizada en 5 capítulos que convergen en las conclusiones. El primer capítulo corresponde al marco teórico, ubicando la discusión en el plano del papel de la política social en la construcción de los derechos de ciudadanía bajo la perspectiva de autores como T.H Marshall, Bottomore, K. Offe, Esping-Andersen, enmarcados en el análisis de K. Polanyi sobre el origen de la política social.  El capitulo finaliza con las reflexiones que aportan investigadores del Centro de Investigaciones para el Desarrollo CID- de la Universidad Nacional, respecto al camino que ha seguido América Latina y en particular Colombia en relación a la protección social, en particular en las últimas dos décadas.

El segundo capítulo, expone los antecedentes de política, tanto de carácter jurídico como de política económica en los que se enmarca el inicio del proyecto 7217 que posteriormente desarrollara el Distrito. Así mismo, plantea la preocupación actual de la política social frente al tema del envejecimiento y vejez en el mundo, los cambios demográficos y los retos que implica para la política pública. Desde ahí, indaga sobre algunos indicadores que dan cuenta de manera parcial, sobre la situación de los derechos de las personas mayores en Bogotá.

El tercer capítulo explica el proceso metodológico y detalla la triangulación y definición de las categorías de sistematización y las analíticas.

El cuarto capítulo recoge los resultados de la recolección de información documental, de la base de datos SIRBE y de las entrevistas realizadas, tratando de organizarla a lo largo de todo el proceso de entrega del subsidio y las categorías más importantes que define en el  proyecto en la práctica misma. Este capítulo, da cuenta de las lecciones aprendidas del proyecto de manera crítica, así como de los cambios entre el año 2000 y 2007 de manera particular pero sin descartar la información previa y posterior sobre el mismo.

El capitulo quinto, presenta el análisis realizado al proyecto 7217 –modalidad
Subsidio a la Demanda, con base en las categorías del “Enfoque de programación en derechos humanos” que ha venido trabajando UNICEF en el análisis de programas de lucha contralar pobreza en los países de América Latina.

Finalmente, se presentan las conclusiones que permiten articular los capítulos y materializa una reflexión que sin lugar a dudas aporta a la política social en el vínculo entre los objetivos y los instrumentos de política que hace posible la concreción de la política pública.

Es importante destacar que de dentro de este estudio  tomó en cuenta  variables en las cuales hacen  enfoque en la explicación  y descripción de la población en estudio en todas las localidades de la Ciudad de Bogotá Colombia.  En donde  muestra las diferentes dinámicas sociales, y muestra cuales  son los escenarios afectados  de la población  y sus necesidades y que por ello  es importante conocer con profundidad cual ha sido el  manejo que ha dado la Secretaria Distrital para la Integración Social.

El estudio de caso del Proyecto 7217: Atención para el bienestar de la persona mayor en pobreza en Bogotá – Modalidad Subsidio a la Demanda, describe el origen, objetivos y diseño institucional para la entrega de cerca de 33.000 subsidios monetarios a las personas mayores en Bogotá. Provee un análisis del proceso de focalización hasta el 2008 y los efectos en la construcción de ciudadanía y garantía de los derechos de las personas mayores. Hace críticas y recomendaciones al diseño y en particular a la focalización que limita la construcción de una política de vejez para la ciudad e insiste en la importancia de una política social incluyente comprometida con la construcción de ciudadanía y derechos.

Se enfoca en la protección integral de las personas mayores que se encuentran en la calle, sufren algún tipo de adicción o están en alto grado de vulnerabilidad por violencia intrafamiliar o abandono familiar, proveyendo en forma transitoria o permanente de albergue, alimentación, vestuario, salud, medicamentos y diagnósticos especializados, rehabilitación física, servicio funerario, ayudas de locomoción, transporte y actividades de desarrollo humano, esta modalidad está dirigida “hacia la satisfacción de las necesidades de subsistencia, afecto, autonomía y autodeterminación, que se identifiquen en el estudio de cada caso… por lo tanto, esta modalidad de atención basa sus principios y acciones en la protección integral.”

Metodológicamente, la investigación es un estudio de caso, que busca desde una perspectiva descriptiva, recoger información documental, información estadística del Sistema de Registro de Beneficiarios para los programas sociales del Distrito –SIRBE- información a través de 9 entrevistas a funcionarios públicos que en las localidades asumen el día a día del proyecto. Con esta información se realiza un proceso de triangulación y análisis a partir de los indicadores que algunas agencias de Naciones Unidas –en particular UNICEF- han venido desarrollando bajo el denominado “Enfoque de Programación de Derechos Humanos”, un instrumento también en construcción que resulto muy útil para el análisis del proyecto, en particular por lo que aporta a la reflexión del mismo, permitiendo sobrepasar lo descriptivo y responder si el instrumento de subsidio cumple con el objetivo de política de garantizar los derechos humanos de las personas mayores en una perspectiva integral.

Básicamente  el efecto que tiene el subsidio en los beneficiarios, la mayoría de los funcionarios públicos, coinciden en 3 aspectos:

• Permite un mayor reconocimiento de los derechos y las contribuciones de las personas mayores dentro de las familias, en cuanto el subsidio le permite aportar a la economía familiar a la vez que tiene mayor autonomía.

• Para muchas personas mayores es el único ingreso y les permite sobrevivir aun cuando no en condiciones dignas
Desde un enfoque de Política Publica  se analiza que en el Distrito existe vulneración de  derechos a estos ciudadanos y ciudadanas y que por ello hay fractura social en el reconocimiento de los derechos y deberes de esta población.

Por tanto  la población. Debe de  cumplir con ciertos parámetros o requisitos para que pueda acceder a los servicios  que son brindados,  ya si mismo en el momento que pertenezca dentro del programada deben de continuar con todas las instrucciones  o de lo contario no pueden continuar con el proyecto.


Desde un enfoque de Política Publica  se analiza que en el Distrito existe vulneración de  derechos a estos ciudadanos y ciudadanas y que por ello hay fractura social en el reconocimiento de los derechos y deberes de esta población.

Por tanto  la población. Debe de  cumplir con ciertos parámetros o requisitos para que pueda acceder a los servicios  que son brindados,  ya si mismo en el momento que pertenezca dentro del programada deben de continuar con todas las instrucciones  o de lo contario no pueden continuar con el proyecto.

En el marco o caracterización  y modelos de atención a la familia tradicionalmente se han centrado en preservar la unidad familiar, sin tener en cuentas las condiciones en que se discurre la realización real de los derechos  de sus miembros entre ellos  la población de la tercera edad. Algunas veces por estar centrada  la atención en la familia en un solo aspecto  se desconocen o se deja a un lado  la condiciones individuales  o familiares esto es una desventaja social, como los imaginarios emociones y en ocasiones  problemas de disfuncionalidad mental o adicciones que alteren el comportamiento individual, al tiempo que afecta  varios derechos de los integrantes  de la familia.

Es así  que por ello la existencia de una política pública hacia la población de la tercera edad desde una perspectiva de derechos  y garantías permitiría terne una vida digna.

Otro aporte importante para nuestro proyecto integrador lo refleja la tesis “EVALUACIÓN DE IMPACTO DEL PROYECTO ATENCIÓN PARA EL BIENESTAR DEL ADULTO MAYOR EN POBREZA EN BOGOTÁ D.C., REALIZADA EN CIUDAD DE MÉXICO D.F.”, realizada en agosto de 2006 por la Dra. Paula Carolina Altamar Robayo, economista, quien aportó información a partir del análisis realizado al proyecto con el propósito de determinar el cambio en el bienestar de las personas mayores, atribuibles a la intervención de la transferencia económica condicionada a la participación en actividades de desarrollo humano.

Ella consideró realizar una evaluación de impacto debido a que, según la investigación, el proyecto es calificado como estratégicamente relevante para aliviar la condición de pobreza en que se encuentra una parte de este segmento poblacional en la ciudad sujeto de atención por las políticas sociales a nivel distrital, reflejado en el aumento considerable de recursos y cobertura por otras fuentes de financiamiento como son los Fondos de Desarrollo Local y el Fondo de Solidaridad Pensional.

La evaluación de impacto se dirigió a contestar la pregunta ¿Qué impactos en términos de bienestar genera la política dirigida a personas mayores en situación de pobreza la modalidad subsidio a la demanda del proyecto dirigido a personas mayores en Bogotá? En este caso, siguiendo los objetivos del proyecto, el cambio en el bienestar de los individuos se definió como el acceso a ingresos mensuales en dinero y la ampliación de su soporte social a través del aumento en el tiempo dedicado a actividades sociales y comunitarias.

En cuanto al impacto promedio en el nivel de ingresos mensuales, la estimación dio como resultado un impacto positivo dentro de un rango de valores que no permitió establecer con claridad si fue un efecto de ingreso o un efecto multiplicador del valor del subsidio para las sub poblaciones estudiadas.

Por otro lado, el impacto promedio en el tiempo mensual dedicado a actividades sociales y comunitarias, no presentó un impacto estadísticamente significativo atribuible al proyecto, evidenciando que las actividades de desarrollo humano como condicional de las transferencias, aporta a la ampliación del soporte social incrementando su bienestar solo por sub poblaciones, siendo la más relevante la población femenina.

Desde el análisis de políticas públicas, señala la autora, la evaluación de impacto es una herramienta usada para proveer información en la formulación de políticas así como para el mejoramiento de su eficacia en la implementación, que la administración distrital de la ciudad de Bogotá considera indeseable socialmente la condición de pobreza de las personas mayores en Bogotá, debido a que es un segmento de la población que se encuentra en estado de indigencia o abandono, no cuenta con la capacidad de generar los ingresos necesarios para satisfacer las necesidades básicas y se encuentran en una situación de dependencia económica en comparación con otros segmentos poblacionales, disminuyendo así el bienestar social e los mismos.

La investigación también muestra que el incremento de los recursos distritales que financian el proyecto, como lo son, los Fondos de Desarrollo Local y el Fondo de Solidaridad Pensional, implicaron un aumento del 90% de cobertura en dicha modalidad, información relevante para la autora, convirtiéndose esta es una de las principales razones para evaluar el impacto del proyecto, argumentándose que “según varias investigaciones de la CEPAL, existe evidencia que gran parte de los proyectos de combate a la pobreza y protección social no presentan impactos positivos, desvirtuando el mito acerca de que todo gasto social aumenta el bienestar de la población beneficiaria (Cohen & Franco, 2005).”

Es importante resaltar que el diseño de evaluación que se propuso tuvo el objetivo de estimar los impactos de la submodalidad B, subsidio financiado por los recursos distritales, debido a que en ella se concentraba la mayor población beneficiaria del proyecto para la fecha en la cual se realizó la investigación.

Al realizar el análisis de la información generada por esta investigación en la que se pretendía ayudar a tomar decisiones para mejorar la eficacia del proyecto, se tuvieron en cuenta algunas preguntas formuladas en dicho documento, a saber:

¿Cambia el impacto del proyecto dependiendo del grupo al que se está tratando de beneficiar?

El impacto es positivo para todas las sub poblaciones respecto al nivel de ingresos mensuales, pero dependiendo el sexo y el rango de edad, fue estadísticamente significativo únicamente en el caso de las mujeres respecto a las actividades sociales y comunitarias. Por lo tanto, el proyecto si presenta variaciones del impacto según sub poblaciones, pero la autora sugiere que este resultado debe ser analizado desde una perspectiva más amplia para incluir las razones para la existencia de tales diferencias.

¿Podría ser explicado por la evaluación el efecto en la variable nivel de ingreso mensual?

No en principio, pero señaló que sí existe un efecto multiplicador y que éste recae principalmente cuando el subsidio es utilizado en bienes intermedios que permita a los beneficiarios generar nuevos ingresos. Sin embargo, este resultado es más común para las zonas rurales porque las personas mayores mantienen una vida activa en términos laborales. Sin embargo, en las zonas urbanas puede presentarse este caso en el sector servicios e informal a diferencia del sector agrícola y ganadero.

Una razón para la presencia del efecto multiplicador puede deberse a que la participación en el proyecto hace más visible socialmente a las personas mayores. Por esta razón, la organización de las personas permite que se reciban apoyos por otros medios diferentes al subsidio del gobierno.

Adicionalmente, el impacto obtenido brindó información acerca de aspectos tales como cobertura, focalización, monto y continuación del condicionamiento. El impacto del proyecto demostró que el beneficio del subsidio en dinero tiene efecto sobre todas las sub poblaciones implicando que la focalización y la cobertura aportan resultados positivos.

Las sub poblaciones donde se evidenció un mayor impacto sobre el bienestar fueron las personas mayores que se encontraban en el rango de vejez avanzada puesto que los límites superiores de los intervalos de confianza son mayores en comparación con el resto de sub poblaciones; y la población que tenía mayor probabilidad de sustituir fuentes al recibir el subsidio eran las personas que se encontraban en el rango de vejez intermedia ya que los límites inferiores de los rangos son los más bajos respecto al resto de las sub poblaciones.

Igualmente se concluyó que el efecto ingreso en su mínimo era de $ 60.759 hasta el valor del subsidio en su totalidad y que el efecto multiplicador alcanzaba un valor máximo de $21.943 más que el subsidio.

Por lo tanto, a partir de estos resultados se señaló que el monto del subsidio debe considerar que el proyecto debe destacar entre sus metas qué efecto espera obtener de la intervención: efecto sustitución, efecto ingreso o efecto multiplicador que permita tomar decisiones acerca del valor entregado y las sub poblaciones a las que se dirige estos efectos.

Además de esto, la autora propone que el condicionamiento de la entrega del subsidio requería de una revisión, planteándose ésta como: ¿cuál es el objetivo principal del condicionamiento?. Si este es ampliar el soporte social, se debe contemplar estrategias alternativas que impacte en los hombres y en las personas que se encuentran en un rango de edad de vejez incipiente e intermedia, pues estos grupos no presentaron un impacto significativo. Si el objetivo es un requisito operativo de comprobación de supervivencia es necesario realizar un análisis de costo para determinar si esta vía es la más costo efectiva.


5.8. POR UNA CALIDAD DE DERECHOS PARA TODAS LAS EDADES

La Política Pública Social para el Envejecimiento y la Vejez del Distrito Capital, la Alcaldía Mayor de Bogotá delega en la Secretaria de Integración Social en su calidad de ente rector de la política social el liderazgo, que ha compartido con la Secretaria Distrital de Salud, para la construcción y formulación de la misma, en conjunto con los demás sectores de la administración distrital. La política pública tiene en cuenta  la ciudad y sus habitantes, en especial las personas mayores que la anidan, requieren que se gesten y consoliden en procesos que integren decisiones, acuerdos y acciones articuladas y coordinadas encaminadas a abordar de manera integral las situaciones y problemáticas que se presentan en el momento del ciclo vital de la vejez.

Se destaca el hecho de que la Política Pública Social para el Envejecimiento y la Vejez, invita a contemplar de manera sublime, las posibilidades de vida, las condiciones en que se da, las que facilitan y permiten la integración de los individuos para organizarse en familia, en grupos sociales y a trabajar mancomunadamente logrando el progreso para todos y todas, es decir el desarrollo que incluye los niveles individual, familiar y social.

El objetivo de la Política Pública Social para el Envejecimiento y la Vejez se basa en garantizar la promoción, protección , restablecimiento y ejercicio pleno de los derechos humanos de las personas mayores sin distingo alguno, que permita el desarrollo humano, social, económico, político, cultural y recreativo, promoviendo el envejecimiento activo para que las personas mayores de hoy y del futuro en el Distrito Capital vivan una vejez con dignidad, a partir de la responsabilidad que le compete al Estado en su conjunto y de acuerdo con los lineamientos nacionales e internacionales.

La estructura de la Política Pública Social para el Envejecimiento y la Vejez en el Distrito Capital está compuesta por un valor central, tres principios, cuatro dimisiones, 10 ejes y 23 líneas.

Principios: Igualdad, diversidad y equidad

Dimensión No. 1: Vivir como se quiere en la vejez
Ejes:
             Decidiendo y viviendo a mi manera
            Construyendo el bien común
Líneas:
            Libre Desarrollo de la Personalidad
            Libertad de conciencia y culto
            Información, comunicación y conocimiento
            Participación

Dimensión No. 2: Vivir bien en la vejez
Ejes:
            Techo, comida y sustento
            Seres Saludables y activos
            Entorno sano y favorable
Líneas:
            Seguridad económica, trabajo, vivienda, alimentación y nutrición.
            Salud, educación, cultura recreación y deporte
            Ambiente Sano
            Movilidad
Dimensión No. 3: Vivir sin Humillaciones e la vejez
Ejes:
            Respetándonos y Queriéndonos
            Cuidándome y cuidándonos
Líneas:
            Seguridad e Integridad
            Acceso a la justicia
            Protección y cuidado

Dimensión No. 4: Envejecer Juntos y Juntas
Ejes:
            Escuchando nuestros saberes
            Aprendiendo a envejecer
            Cambiando para mejorar
Líneas:
            Responsabilidad Intergeneracional
            Vínculos y relaciones familiares
            Plan de vida
            Gestión a la investigación
            Imágenes del envejecimiento
            Formación a cuidadores y cuidadoras